Prosiguen las investigaciones sobre la muerte de tres neonatos en una clínica de Maguncia. Los primeros resultados exculpan al sanatorio. En total, once niños recibieron infusiones de suero contaminado.
Clínica donde se produjeron las muertes de bebés.
Una botella de suero rota fue el origen de la contaminación bacteriana que acabó aparentemente con la vida de tres recién nacidos esta semana en una clínica de la ciudad alemana de Maguncia, comunicó hoy la fiscalía. En una de las botellas con un componente para las infusiones de suero que son preparadas en la farmacia del hospital se detectaron bacterias, precisó el fiscal Klaus-Peter Mieth.
Aún queda por aclarar si la infusión llevó efectivamente a la muerte de los neonatos en cuidados intensivos de la Clínica Universitaria de Maguncia.
Tras análisis microbiológicos se descartó que la contaminación pudiera haber surgido de los tubos de alimentación o las conexiones de los mismos.
Once niños, diez bebés y un niño de cinco años, recibieron la infusión de suero endovenosa contaminada con bacterias intestinales el 21 de agosto pasado.
Dos bebés que habían nacido con problemas cardíacos murieron tres días más tarde, el domingo pasado, y un tercero, un prematuro de 24 semanas, falleció el martes pasado. Otros cuatro pequeños se encuentran en estado grave pero estable.
DPA
Editor: Enrique López